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VACHERON CONSTANTIN - Colección Métiers d’Art Florilège

VACHERON CONSTANTIN - Colección Métiers d’Art Florilège

Colección Métiers d’Art Florilège

Desde que se fundó en 1755, Vacheron Constantin ha basado su identidad en la tradición artesanal y en la búsqueda de la excelencia. Detrás del saber hacer transmitido de generación en generación está el empeño que los artesanos de la manufactura ponen a diario en aunar su talento. Además de ser instrumentos de medición del tiempo e indicación de la hora, los relojes Vacheron Constantin constituyen un fiel reflejo de la historia y la cultura de cada época. La intensa relación que existe entre la manufactura de relojes y los oficios artesanales (métiers d’art) se plasma nítidamente en la colección, que pretende ofrecer una perspectiva real de los valores fundamentales de Vacheron Constantin.

VACHERON CONSTANTIN - Colección Métiers d’Art FlorilègeEste año, por primera en la historia de esta extraordinaria colección, se ha creado una línea femenina llamada Métiers d’Art Florilège. Se trata de una trilogía que rinde homenaje a las exquisitas ilustraciones botánicas inglesas del siglo XIX. Las plantas —sacadas de la obra The Temple of Flora, de Robert John Thornton, publicada en 1799— crecen en las esferas de los relojes: auténticas obras de arte del esmaltado, el guilloché y el engaste de piedras preciosas.

The Temple of Flora continúa siendo una obra de referencia más de dos siglos después de su publicación. Este ambicioso proyecto de casi noventa láminas superó a todos los publicados hasta entonces. Thornton, además de médico, era un apasionado de la botánica, considerada una ciencia varias décadas atrás, gracias a la taxonomía de Carl Linnaeus, basada en la morfología de las plantas. Thornton, discípulo de Linnaeus, creó esta obra en honor al gran científico sueco. No escatimó esfuerzos para llevar a cabo el proyecto: contrató a los mejores ilustradores y pintores botánicos de la época (Peter Henderson, Philip Reinagle y Abraham Pether, entre otros), así como los mejores grabadores de Londres. Los grabados de color despiertan el interés de ambos tipos de historiadores: los de la botánica y los del arte. Algunos grabados a media tinta, una técnica que permite obtener matices sutiles, y al aguatinta, una variedad de grabado al aguafuerte, se han realizado a mano. Las plantas, dibujadas con todo lujo de detalles, florecen en paisajes exóticos y europeos o en la tranquila y pulcra campiña prerromántica inglesa del siglo XIX. El resultado es fascinante. Los trazos meticulosos irradian candor, y la armonía cromática conserva una frescura que sigue llamando la atención.

Vacheron Constantin ha querido rendir homenaje al patrimonio cultural que constituye esta obra valiéndose del extraordinario saber hacer de sus maestros artesanos y de Anita Porchet, una artista independiente especializada en miniaturas esmaltadas con la técnica ginebrina grand feu. Las ilustraciones, reproducidas en grabados guilloché y esmaltes grand feu cloisonnés, cobran vida a todo color. En cada esfera se aprecia un asombroso juego de perspectivas y de profundidad, acentuado por un bisel con diamantes.

El realismo también es fascinante. Los artesanos han aunado su talento para reproducir hasta el más mínimo detalle de las flores. En primer lugar, el maestro guillocheur dibuja un diseño simétrico que se extiende en líneas separadas por una décima de milímetro con una delicadeza y una sensibilidad artística exquisitas. A continuación, el esmaltador perfila el dibujo con finos hilos de oro que separan los distintos esmaltes de color, aplicando la técnica del esmalte cloisonné. Después, los esmaltes se cuecen en un horno a 800º. El esmaltador repite varias veces esta delicada operación para que el color se intensifique y se pueda jugar con la luz y la traslucidez del esmalte. Por último, se aplica una capa de esmalte incoloro, que también se vitrifica y se pule a fin de proteger la espléndida definición de la flor.

Los tres modelos Métiers d’Art Florilège están equipados con el calibre mecánico de carga manual 4400, desarrollado y manufacturado por Vacheron Constantin. Aquí la hora está cargada de poesía e invita a la contemplación con regularidad. Un gran barrilete dota al movimiento de una reserva de marcha de cerca de 65 horas. El reloj se caracteriza por sus 28,5 milímetros de diámetro, idóneos para las cajas modernas. La ondulante decoración côtes de Genève ilumina toda la platina y realza el excelente acabado del extraordinario calibre. Se ha biselado y decorado a mano la superficie de los puentes, de la platina y de otras piezas, estén a la vista o no. Unas correas de piel de colores femeninos coronan la elegancia de los relojes.

Métiers d’Art Florilège se presenta en una serie limitada de veinte relojes de coleccionista con diamantes talla brillante engastados en el bisel y de otros cinco con diamantes talla baguette en el bisel, reservada para las boutiques Vacheron Constantin. Todos han sido distinguidos con el Punzón de Ginebra. El Punzón, institucionalizado por la República y Cantón de Ginebra en 1886, es una garantía de origen, fabricación, durabilidad y excelencia. Este sello incomparable, de origen independiente, decidió a finales de 2011 que la certificación no se aplica exclusivamente al movimiento, sino a todo el reloj: un gran avance para un sello de autenticidad que, desde hace tiempo, cuenta con el apoyo de la casa Vacheron Constantin.

Métiers d’Art Florilège: reloj Reina

La planta sudafricana strelitzia llegó a los Royal Botanic Gardens de Kew en 1773. El director de los famosos jardines ingleses, Sir Joseph Banks —a quien Francis Masson, compañero de travesía de James Cook, llevó la flor—, la bautizó en honor a la reina de Inglaterra, miembro de la casa ducal de Mecklemburgo-Strelitz. La strelitzia, símbolo de lealtad y de buena suerte, ilumina con elegancia la esfera del reloj Métiers d’Art Florilège. Los distintos tipos de decoración guilloché ponen de manifiesto la sensibilidad artística del artesano. Los colores brillantes del esmalte dan profundidad a la esfera y dotan a la representación de un realismo asombroso.

Métiers d’Art Florilège: reloj Lirio Blanco

El lirio de la Virgen, al que Thornton dedica la vigésima lámina de su obra, es una de esas flores que siempre han encandilado al hombre. Símbolo de pureza y de virtud, esta gran flor con forma de trompeta de un blanco radiante siempre ha estado presente en las historias más maravillosas, desde el Imperio bizantino hasta la realeza francesa. El artista que trabajó en la lámina de Thornton eligió un fondo oscuro que realza el esplendor de la flor, una característica que se ha reproducido en el reloj. Se ha pintado hasta el más mínimo detalle de los pistilos, que parecen estar a punto de moverse, y el brillo sutil de los pétalos, acentuado por un guilloché exquisito, transmite luz al esmalte.

Métiers d’Art Florilège: reloj Limodorum de China

En China, esta flor simboliza la riqueza y el refinamiento. En cuanto llegó a Inglaterra en 1778, su extravagancia, originalidad y exotismo suscitaron un gran interés entre los entusiastas de la botánica, quienes se peleaban por ser los primeros en poseer tal joya. La forma característica de esta orquídea de hojas perennes y su color intenso siempre han resultado fascinantes. La calma que irradia la esfera radica en las delicadas flores rojas que contrastan espectacularmente con los tonos crema y armonizan con el verde vivo del tallo.

Referencia 82550/000G-9854: Reina
82550/000G-9853: Lirio Blanco
82550/000G-9855: Limodorum de China
Serie limitada y numerada de 20 relojes de cada modelo.
Movimiento Calibre 4400, desarrollado y fabricado por Vacheron Constantin, distinguidos con el Punzón de Ginebra
Reserva de Marcha 65 horas aproximadamente
Energía Carga manual
Indicaciones Horas y minutos
Caja Oro blanco de 18 quilates
Bisel con diamantes engastados (85 diamantes talla brillante, aproximadamente 1,1 quilates))
Fondo de cristal de zafiro transparente
37 mm de diámetro
Esfera Oro blanco de 18 quilates
Grabados guilloché hechos a mano y esmalte grand feu cloisonné traslúcido
Agujas con forma de hoja en oro blanco de 18 quilates
Estanquidad Probada a una presión de 3 bares (aproximadamente 30 metros de profundidad)
Correa Piel de Alligator mississippiensis de color brillante, escamas cuadradas grandes, punta cosida
Cierre Hebilla en oro blanco de 18 quilates con diamantes engastados (21 diamantes talla brillante, aproximadamente 0,22 quilates)